Descubriendo lo evidente…

Posted in Uncategorized on 16/10/2009 by frederryk

Que las cosas no son siempre como uno piensa no es ninguna gran noticia. Sin embargo, en ocasiones convendría grabarse en el cepillo de dientes frases tan básicas como esa para no perderlas de vista. Especialmente cuando uno vive en el extranjero.

El caso es que durante estos 6 meses que llevo en Londres me he preguntado más de una vez el por qué de la diferencia horaria entre el Reino Unido y España. Mi lógica era aplastante. Geográficamente estamos prácticamente en la misma posición (unos más arriba que otros, pero bueno). Y a eso había que añadirle la fama y amor de los británicos al hecho diferencial (ya sabéis: conducir al revés que en el resto de Europa, reticencia al sistema métrico decimal, y por qué no, su eterna ambigüedad respecto a la UE…). Vamos, que sin apenas haber empezado el juicio ya estaban condenados: por chulos, raros y chovinistas.

Pero claro, lo que yo no recordaba es que no siempre es oro todo lo que reluce. Total, que cual fue mi sorpresa cuando tras una pequeña investigación por las entrañas de Internet descubrí que no, que en verdad los que vamos al revés ¡somos nosotros!

Y es que la historia tiene su miga. Resulta que hasta 1940 compartíamos huso horario con los británicos y con los vecinos portugueses. Y hasta también con Francia… aunque los buenos mozalbetes alemanes de la época, que venían de darse un garbeo por Bélgica y Holanda para evitar la línea Maginot, se encargaron de cambiar las malas costumbres horarias de nuestros vecinos del norte.

Pues sí, resulta que el origen de todo este embrollo y principal culpable es Hitler. Los nazis decidieron implantar su huso horario en los países que ocuparon, de ahí que los amigos franceses se cambiaran con menor o mayor entusiasmo al conocido como Horario de Berlín, que de hecho es el que se aplica hoy en día en la mayor parte de Europa Occidental.

En España los alemanes no traspasaron la frontera (bueno, Hitler lo hizo, pero eso es otra historia…) sin embargo el huso horario sí que lo hizo. Capricho del destino, o más bien de Franco (está claro que le debía hacer más ilusión levantarse a la misma que su estimado führer que compartir horarios con Churchill y demás habitantes de la pérfida Albión). El caso es que el dictador ordenó en marzo de 1940 que el país pasara a regirse por el horario de Berlín…y desde entonces hasta ahora.

Lo curioso de todo esto es que este lío de horas arriba y horas abajo es la respuesta que explica porque en nuestro país tenemos los horarios más surrealistas de toda Europa.

Y yo que pensaba que aquí los raros eran los ingleses…